Skip to main content

Ministerio Evangelístico Y Misionero; "Evangelismo Bajo Fuego"

Inicio  GuestBook  Nosotros  Nuestra Misión  Nuestra Visión  Declaracion Doctrinal  Galería  Lee La Biblia  Prédicas  Estudios   Videoteca  Calendario  Contáctenos  Invitaciones  Enlaces  Eventos Futuros  Escuela Bíblica   
Nuestra Sagrada Visión Y Compromiso Ministerial
 Nuestra Visión
          
         1. Conocedores que Dios no llama una Iglesia, ni a un Pastor, ni a un Ministerio para fracasar, sino para desarrollarse y triunfar en medio de las pruebas; Bajo la guía de Dios, nos levantamos con la visión de las águilas, enfrentamos y usamos las grandes tormentas y errores para levantarnos cada vez mas arriba, y renovamos nuestra visión de tiempo en tiempo como se renuevan las aguilas.
        2. Creemos en esta Visión que Dios nos ha dado de mirar lejos, por encima de los éxitos temporales humanos, para solo confiar y esperar en los éxitos perennes y seguros de Dios.
        3. Afirmamos nuestra visión en el plan dado y confirmado por Dios para este  Ministerio como parte del cuerpo de Cristo y del trabajo de la gran comisión, por eso nuestra visión orienta sus principales fuerzas en llevar la Palabra de Dios, hacer discípulos, traer alivio a las necesidades de las gentes y no incluye el gastar energías en el desánimo, la queja, la crítica o la impaciencia, sino que con compromiso, fé, esperanza y amor vamos avanzando hacia lo que Dios ya vio y nos prometio.
        4. Es nuestra visión, el predicar y alcanzar a los no alcanzados pregonando el Evangelio de Jesucristo a todos los pueblos, naciones y lenguas, con manifestación del Espíritu y de poder, para que vuestra fé no este fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios como dijo el Apóstol Pablo en: (1 Corintios 2:4).
        5. Se nos dejó establecido que como Hijos De Dios tenemos que tener una Visión amplia en cuanto a lo que tenemos que hacer cuando se nos dijo que "recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalem, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo ultimo de la tierra..."  (Hechos 1:8), al parecer muchos han perdido la perspectiva de lo que se nos encomendo hacer, pero ahora más que nunca hay que "...alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya estan blancos para la siega..."  (Juan 4:35). "A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos..."  (Mateo 9:37). Abramos nuestros ojos y ampliemos nuestra visión, hay un mundo que nos espera.
        6. En este Ministerio nos extendemos a través del evangelismo y el discipulado para alcanzar a otros en cualquier lugar donde el Señor nos lo permita.
        7. Desarrollando los dones y talentos de los Creyentes, pretendemos primero poner esta gracia en contacto urgente con las necesidades de la comunidad que nos rodea, para así también despertar en ellos la misma visión y el mismo interés de servicio.
        8. Nuestro Compromiso: Es y será nuestro deber, que en todo lo que hagamos sea Cristo Glorificado porque el ha dicho en su palabra; "Yo Jehova; éste es mi nombre; y a otro no daré mi Gloria, ni mi Alabanza a esculturas..."  (Isaias 42:8) A DIOS SEA TODA LA GLORIA!
        9. Como Siervos de Dios en éste último tiempo que vivimos en donde el Evangelio de Cristo se ha comercializado, queremos dejar claro que nuestro Ministerio mantiene un firme Compromiso con Dios y su Palabra, aunque entendemos que el costo de vida es altisimo hoy y que esta estipulado en la Palabra que el Obrero es digno de su Salario, nosotros no estamos llamados a someterles al pueblo lo que hoy llaman muchos “REQUISITOS MINISTERIALES” en donde muchos hacen exigencias económicas y materiales para poder ir a Ministrar la Palabra de Dios. Creemos que el pueblo de Dios conoce su Deber con cada Ministro que es invitado y nosotros conocemos cual es nuestro deber.
        *** Interceda por nosotros para que como Jabes podamos practicar y decir: “Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me librara de mal, PARA QUE NO ME DAÑE!”  (1 Cr. 4:10).
“Orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puertas para la Palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo,… para que lo manifieste como debo hablar…”  (Col. 4:3-4)